Crónica del día: Luis ha empezado su día siguiendo el Danubio pero más o menos a la altura de Regensburg (no estoy segura de cómo se escribe) se ha cansado de seguir los meandros (casi digo curvas) del río y de dar tanto rodeo y se ha salido de la ruta a la aventura.
Está contento porque parece que ha hecho amigos: hablando en español y la gente en alemán, como no se entienden, pues, para guiarle, se suben al coche y Luis les sigue... Me contaba muerto de risa que ayer le preguntó a un chico en silla de ruedas y fue por media ciudad siguiendo al chico que le guiaba, el uno en silla y el otro en bici.
Hoy hace noche en Langquaid, en una finca de caballos, parece ser que preguntando, preguntando por un lugar donde dormir, el dueño de la finca le dijo -quédate aquí-, y Luis allí se ha quedado. Se ha puesto a trabajar en la finca ayudando a este señor, luego se ha tomado una cerveza con él y se han echado unas risas (supongo que de no entender nada, claro).
Dice que este hombre le ha "dicho" que mañana le va a buscar para llevarlo a que se duche y desayunar juntos (juntos sólo lo de desayunar, no lo de ducharse, no seáis mal pensados)... Luis ha rechazado la amabilidad de este señor, dice que molestar lo justo, y mañana sigue su camino improvisando totalmente la ruta y sin ducharse... me ha dicho que en un lugar llamado Straunbing, o algo así, se encontrará de nuevo con el Danubio y lo volverá a seguir, pero que le apetecía mucho ir un día sin rumbo, a la aventura, conociendo gente.
Bueno, en el contador de Luis 116 km. pero efectivos 95... por eso ha decidido dejar de seguir un par de días la eurovelo y el Danubio, para ir más en línea recta.
Mañana nos contará más cosas.
Ali.
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